Día 67: Un policía con filosofía K y un patotero al que salvó la Fiscalía

Hoy tuvo lugar el primero de los alegatos de los policías, el que corresponde al comisario Luis Osvaldo Mansilla, uno de los jefes de la División Roca de la Policía Federal. Por la tarde, alegó el abogado Oscar Igounet, en representación del acusado Guillermo Uño.

Mansilla: la policía K no actuó “para no criminalizar la protesta social”

Para el defensor de Mansilla, la policía no solo no participó de un plan criminal sino que tampoco  incurrió en ´abandono de persona´, como postuló la fiscalía: lo que hubo -en palabras del defensor- fue acatamiento a la lineamiento oficial de ´no criminalizar la protesta social´.

“El presidente (Kirchner) entendió con mucho acierto que encaraba una etapa de grandes protestas sociales y de allí se generó lo que se ha dado a llamar la política de ´no criminalizar la protesta´”, citó textualmente. Sigue leyendo

Dia 66. Más alegatos de patoteros: Alcorcel, González y Pérez

En la misma audiencia se realizaron los alegatos de estas tres defensas. Rechazaron los hechos que se les imputan a sus clientes, solicitaron nulidades varias, negaron (sin refutar) la existencia de un plan criminal y apoyaron la desahuciada versión del ´homicidio en riña´.
Las defensas intentan ´descomponer´ las acciones de los acusados, como si éstas no estuvieran concatenadas. El crimen de Mariano es inescindible de las motivaciones políticas y económicas de sus instigadores, de las relaciones entre éstos, la Secretaría de Transporte y las empresas concesionarias del ferrocarril Roca y de los intereses que los asociaron.
Siguiendo el ´método´ de los defensores, en cambio, ´nadie´ mató a Mariano Ferreyra, los 17 imputados llegan a juicio como resultado de una sorprendente cadena de casualidades y -´en beneficio de la duda´- buscan refugiarse en la justificación del crimen aduciendo que se trató de una ´riña´.
Para sostener sus alegatos, los defensores derrapan sistemáticamente en la incoherencia, la arbitrariedad, la tergiversación de la prueba, el agravio a las víctimas, y protagonizan momentos verdaderamente bizarros.

Día 65: Alegato de Favale, uno de los autores materiales

Le tocó el turno para alegar a la defensora de Cristian Favale, Florencia Hegglin. Como era de prever, afirmó que no había “pruebas firmes” contra su defendido y solicitó su absolución.

En forma subsidiaria, planteó que si el tribunal considera acreditado que Favale efectivamente disparó contra los manifestantes, se lo condene por “agresión tumultuosa”.
Hegglin planteó la nulidad de varias de las medidas adoptadas durante la investigación. Criticó a la justicia de instrucción por haber permitido que la imagen de Favale se ´filtrara´ a los medios de comunicación.
Según la defensora, eso originó un “juicio paralelo” frente a la opinión pública. Su alegato se centró en tecnicismos judiciales, porque a la hora de refutar en concreto las pruebas reunidas contra Favale, la defensora encontró grandes dificultades para hacerlo.

Día 64: Alegatos de los “inocentes” Díaz y Pipitó

Hoy alegaron los defensores de Pablo Díaz y Francisco Pipitó, los abogados Mario Fenzel y Claudio Armando, respectivamente. Al igual que los defensores que los precedieron, ambos negaron la existencia de un plan criminal, aseguraron que se trató de una riña y realizaron una defensa integral de toda la patota.

Díaz: el ´jefe´ en el lugar de los hechos  
Pablo Díaz era, hasta el momento de su detención, el jefe de la ´comisión de reclamos´ de la línea Roca. El nombre con el que se denominaba (y denomina) al cuerpo de delegados del Roca es más bien un eufemismo, pues si algo no tiene cabida allí, son justamente los reclamos de los obreros ferroviarios.
Allí concurrieron muchas veces los obreros tercerizados para reclamar por su propia situación, con la esperanza de que el sindicato tomara alguna iniciativa. Se encontraron, en cambio, no solo con respuestas negativas, sino también con verdugueos y amenazas.
Agotada esa instancia, los tercerizados emprendieron una movilización independiente, por fuera de las estructuras formales del sindicato. El 20 de octubre de 2010, Pablo Díaz –como corresponde dentro de la rígida estructura jerárquica de la Unión Ferroviaria- fue el jefe ´operativo´ de la patota en el lugar de los hechos, en permanente contacto con ´El Gallego´ Fernández, quien se encontraba junto a Pedraza en la sede de la UF.

Día 63: El defensor de Fernandez justifica el homicidio

Hoy alegaron los defensores de Juan Carlos Fernández y Gabriel Sánchez. El primero, Alejandro Freeland, se explayó durante unas seis horas para dejar establecido el ´relato oficial´ de la patota, sobre los hechos ocurridos en Barracas.

Al segundo, Gustavo D´Elía, le alcanzó con apenas una hora.  Fernández está acusado como instigador de homicidio calificado y Sánchez, como autor material. Ambos enfrentan pedidos de prisión perpetua.
En sus alegatos, Freeland y D´Elía negaron la existencia de un ´plan criminal´, calificaron la agresión de la patota como “una riña mutuamente consentida” y pidieron la absolución de sus clientes. “¿Quién mató a Mariano Ferreyra?”, se preguntaron ambos defensores en sus respectivos alegatos. “No lo sabemos”, se contestaron a sí mismos. Sigue leyendo

Día 62: Termina la fiscalía (mal) y alegan por Pedraza

En la audiencia de hoy, la fiscalía concluyó su alegato y luego comenzó la ronda de los defensores. La fiscal acusó a los policías por ´abandono de persona´ (una pena menor a la de las querellas) y formalizó los pedidos de prisión perpetua para Pedraza, Fernández, Díaz, Sánchez y Favale.
Para el resto de los patoteros, solicitó penas menores a diez años de prisión. Sánchez y Uño, los dos patoteros que fueron excarcelados en la audiencia anterior luego de que la fiscal pidiera su absolución, paseaban y charlaban por los tribunales de Retiro. La fiscal tampoco formuló cargos contra el camarógrafo policial, David Villalba.
Por la tarde, alegó Carlos Froment, el abogado de Pedraza. Sostuvo que “no hay pruebas” contra su defendido, pidió la nulidad de nuestro alegato, atacó a la instrucción y, en una réplica perversa a la acusación que pesa contra Pedraza, dijo que está basada en “móviles políticos y económicos”. Pidió la absolución de su cliente. Sigue leyendo

Día 61: El alegato de la Fiscalía y la impunidad

Comenzó el alegato de la fiscalía, que se extenderá a dos jornadas y culminará el viernes 1 de marzo.
Su principal característica fue que los fiscales aislaron el crimen de Mariano de todas las conexiones políticas que conducen a ampliar la investigación hacia los funcionarios de la Secretaría de Transporte, hacia quienes eran los jefes políticos de la Policía Federal y hacia los empresarios de Ugofe, que actualmente monopolizan la administración de todo el transporte ferroviario  metropolitano.
El equipo conducido por María Luz Jalbert  -ampliado por la Procuradora Gils Carbó (que actúa en representación del gobierno) con la designación de dos fiscales ad hoc dos meses después de comenzado el juicio- pasó por alto todas las pruebas acumuladas que involucran al poder político y a los empresarios.
Este abordaje debilita notablemente la acusación contra Pedraza como autor del plan criminal dirigido a aleccionar a los tercerizados, cuyas movilizaciones estaban poniendo en jaque fuertes negociados de la burocracia con Ugofe y el Estado, y el dominio político de ésta en el gremio.