Día 14: Pedraza, procesado por las coimas

Otro testigo, un comisario, terminó de hundir a los policías procesados

La noticia importante de la audiencia de este lunes 10 no se produjo en la sala de Comodoro Py donde son juzgados los asesinos de Mariano, sino del despacho del juez de instrucción Luis Rodríguez, quien decidió procesar a José Pedraza, al ex juez federal Octavio Aráoz de Lamadrid, al ex agente de la SIDE Juan José Riquelme y a otros dos acusados por tráfico de influencias e intento de pagar coimas a jueces de la Cámara de Casación.

Además de los nombrados, Rodríguez procesó a Luis Ameghino Escobar, ex empleado de Casación, y a Ángel Stafforini, contador de la Unión Ferroviaria, involucrados también en la maniobra. La presencia de Stafforini entre los procesados es clave, porque indica la participación institucional de la UF en el intento de acomodar la causa para facilitar la impunidad de los criminales. El haber tratado de coimear a los jueces es una confesión de parte.

En la audiencia, fue aplastante en ese sentido la declaración de Mariela Redin, agente de Asuntos Internos de la Policía Federal, quien contó que, entre sus tareas de investigación por la causa del asesinato de Mariano, debió vigilar y seguir a Riquelme. En esa función pudo comprobar que ese espía visitó dos veces a Pedraza en el edificio de la UF, en la avenida Independencia. El intento de coima, como se sabe, tenía por objetivo conseguir la excarcelación de algunos de los detenidos cuando Pedraza aún estaba libre.

La declaraciones de la agente Redin ratifican las pruebas surgidas de las escuchas telefónicas entre Pedraza y Riquelme, en las que se habla de 50 mil “de los verdes” (dólares), para coimear a algunos miembros de la Cámara. Como se recordará, la semana pasada Pedraza se negó a declarar ante Rodríguez, como lo ha hecho también ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC 21). Ahora terminan de entenderse las razones de esa negativa: el tipo se sabe perdido y, razonablemente, se ha convencido de que todo lo que diga “será usado en su contra”.

Aráoz de Lamadrid, otro personaje tortuoso de esta trama, había trabajado en Casación con el juez Eduardo Riggi. Cuando se involucró con el asunto de las coimas era defensor de Guillermo Uño. En un allanamiento, se le secuestraron a Aráoz de Lamadrid 50 mil dólares, presumiblemente los 50 mil “de los verdes” destinados al cohecho. Los miembros de esta banda criminal suponían que esa coima evitaría la detención de Pedraza. Esos 50 mil dólares salieron de la caja de la Unión Ferroviaria, y el encargado de proveerlos fue Stafforini.

Los policías, de mal en peor

Otro testigo, que también declaró en la audiencia de este lunes, complicó aun más la situación de los policías procesados. Se trata del comisario mayor (R) Eduardo Innamorato, ex jefe de la Dirección General de Seguridad de Investigación en los Medios de Transporte.

Innamorato explicó que él se enteró el día anterior de la marcha que trabajadores tercerizados harían ese 20 de octubre de 2010 en la zona de la estación Avellaneda del ferrocarril Roca. Dijo también que, enterado del asunto, avisó a las dependencias correspondientes para que se dispusiera un operativo “de prevención” en la zona. Entre otros, le avisó al comisario Hugo Lompizano, hoy juzgado por “abandono de persona” (las querellas solicitan que él y los otros policías sean juzgados por homicidio).

“Los tercerizados querían ser tomados (pasar a planta permanente) y el gremio no quería –señaló Innamorato. Es lo que ahora está pasando en todas las líneas y en el subte también”. El comisario recordó que poco antes del 20 de octubre de 2010, en el hall de la estación Constitución, “estaban los tercerizados, aparecieron de repente los del gremio y la policía hizo un vallado para separarlos. Cuando el jefe de un operativo se entera de que viene un grupo opositor al que ya está, toma las medidas necesarias para no dejar acercase al que llega”, dijo para explicar el modo en que se debe proceder según los protocolos.

El día del crimen, añadió Innamorato, él estaba en su oficina y, a las 13.30, escuchó que uno de los jefes del operativo en Barracas, el comisario inspector Luis Mansilla (otro de los procesados), “modulaba para que se informe a la comisaría 30ª que bajaban los de la Unión Ferroviaria”. En ese momento, los manifestantes empezaban a desconcentrarse. Posteriormente, al regresar a la oficina, Mansilla le informó que todo se había desarrollado “con normalidad”; es decir, le mintió sin más.

Innamorato añadió: “Supongamos que las vías están tomadas. Si viene la Unión Ferroviaria a atacar, el jefe del operativo tiene que actuar y después retoma el control la Dirección de Operaciones. Si ven que se acerca alguien que no es de los que están en el grupo, es el jefe del operativo el que tiene que poner personal policial en el medio” para separarlos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s